Aunque
la respuesta a los desafíos nacionales, regionales y globales que plantea Al-Qaeda
en la Península Arábiga (AQPA) no puede consistir sólo en la actuación de los
militares y de las fuerzas de seguridad yemeníes, con un apoyo estadounidense
que es negativamente valorado por la población yemení y el escrutinio que
llevan a cabo los servicios de inteligencia saudíes, son necesarios avances en
buen gobierno, provisión de servicios públicos y desarrollo socioeconómico, que
hoy por hoy no se vislumbran sin implicación exterior, para reducir el
potencial de movilización con que AQPA cuenta en el seno de la sociedad yemení
o evitar que se incremente.
Respecto
al terrorismo yihadista, la situación de crisis de Yemen y la incertidumbre
inherente a la conflictiva transferencia del poder en un país con un sistema
político tan complejo, constituyen un problema muy serio, de inquietantes
consecuencias a medio y largo plazo si la situación continúa siendo una ventaja
para Al Qaeda en la Península Arábiga. Se debe tener en cuenta que constituye
un problema para el propio país, donde ese fenómeno, carente de medios y de
capacidades para hacerse con el poder, podría sin embargo convertirse en un
factor fundamental de cualquier proceso de cambio político, bien porque entre
las autoridades que eventualmente terminen por acceder al poder haya quienes
estén dispuestos a entender como mutuamente beneficiosas con AQPA.
Todo
parece indicar que la situación de crisis y conflicto de Yemen se ha convertido
en una ventaja para AQPA. Esta se ha desenvuelto con mayor facilidad que antes
de iniciarse las movilizaciones antigubernamentales de protesta, tratando de
aprovechar la oportunidad de consolidar y expandir su situación en el país.
Es
inquietante que la transferencia del poder (político específicamente) en el
País ocurra de tal modo que las unidades especiales contraterroristas formadas
con personas estadounidense y británica se disuelvan y por ende, queden bajo el
mando de sectores del ejército y los servicios de seguridad en que hay mandos
con una trayectoria previa de alineamiento con el yihadismo. Esto será crucial
para el País porque quienes estén en el mando del País deberán luchar contra estas
personas de estas unidades que influencias en gran parte los movimientos del
país. También hay que tener en cuenta que las unidades contraterroristas,
normalmente en la mayoría de los países influencian en las decisiones políticas
de su país, porque gran parte del poder que puede llegar a tener un país es si
militarmente es fuerte.
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19:38
Andrea Gil

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