“Mi hija regresó
llorando, mi hija regresó llorando. Es que la maestra no sabe nada, es que la
maestra no sabe nada. Quise mirar en el mapa, quise mirar en el mapa, pero ella
me ha dicho: “Kurdistán no existe”. Mi hija regresó llorando.” Jacqueline
Sammali
La negación de la
cultura kurda, surge después de la Primera Guerra Mundial, justo en el sistema
de transición, donde empiezas a surgir muchos estados nación y la población
aumenta, donde surge también, la brecha de ricos y pobres. Es en este periodo
en el que surge la partición de tierras y se da fin al colonialismo y los
imperios. Es entonces cuando al estado kurdo el tratado de Sevrés le ofrece una
pequeña zona pobre donde instalarse y ellos (kurdos), se ven borrados del mapa.
Para el mundo, ellos
legalmente son vistos de dónde vengan, sirios, turcos, iraquíes o iraníes, pero
nunca por como ellos quieren ser llamados, “kurdos”. Los niños en los colegios
turcos se ven obligados a hablar turco y a aprenderse los símbolos patrios y
líderes de Turquía, es más, Turquía está
trabajando en hacer que los niños acepten ser turcos y olviden todo sobre
kurdistán, un proceso largo, pero que a largo plazo dará frutos. Sus padres
temen corregirlos debido a las situaciones por las masacres que estos sufrieron
años atrás, por el sólo hecho decir que eran kurdos. Sin embargo una manera de
trabajar en la preservación de la lengua, es que en las casas, sus familiares
sólo hablan kurdo y practican todos los rituales que los han acompañado
generación tras generación.
Pero la negación ha
tenido otro efecto, la lucha armada del PKK, se manifiesta en contra de las
leyes turcas, luchando por afirmar su identidad y la reivindicación de los
derechos culturales. Así, a pesar de todos los desmanes cometidos por los
turcos, la identidad kurda sigue sobreviviendo. Turquía ha dejado en gran parte
de esta población en el analfabetismo, como medida para eliminar la cultura,
así que está lengua es transmitida oralmente. Pero también hacen que los
valores se sigan manteniendo a través de la unión de este pueblo y los ritos
que realizan para conmemorar su historia.
El exilio que
sufrieron los kurdos por parte de Turquía, trajo consigo consecuencias
positivas, al permitir que muchos kurdos de Turquía descubrieran su historia y
viera por primera vez palabras escritas en su lengua, porque muchos de ellos se
empezaron a compartir legados y narraciones que los une como una sola
fuerza. Además, por su parte el PKK ha
ayudado para que los kurdos salgan del oscurantismo. Sin importar lo que un globo terráqueo diga,
o si los países no quieren ceder territorio, los kurdos siguen ahí, soñando y
enseñando al mundo que son fuertes y que a pesar de todo el sufrimiento y
obstáculos por los que han pasado, su lengua sigue vive, su memoria fresa y su
lucha persiste.
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13:30
Andrea Gil

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