|
La
negación de la cultura kurda, surge después de la Primera Guerra Mundial,
justo en el sistema de transición, donde empiezas a surgir muchos estados
nación y la población aumenta, donde surge también, la brecha de ricos y
pobres. Es en este periodo en el que surge la partición de tierras y se da
fin al colonialismo y los imperios. Es entonces cuando al estado kurdo el tratado
de Sevrés le ofrece una pequeña zona pobre donde instalarse y ellos (kurdos),
se ven borrados del mapa.
Para
el mundo, ellos legalmente son vistos de dónde vengan, sirios, turcos,
iraquíes o iraníes, pero nunca por como ellos quieren ser llamados, “kurdos”.
Los niños en los colegios turcos se ven obligados a hablar turco y a
aprenderse los símbolos patrios y líderes de Turquía, es más, Turquía está trabajando en hacer
que los niños acepten ser turcos y olviden todo sobre kurdistán, un proceso
largo, pero que a largo plazo dará frutos. Sus padres temen corregirlos
debido a las situaciones por las masacres que estos sufrieron años atrás, por
el sólo hecho decir que eran kurdos. Sin embargo una manera de trabajar en la
preservación de la lengua, es que en las casas, sus familiares sólo hablan
kurdo y practican todos los rituales que los han acompañado generación tras
generación.
Pero
la negación ha tenido otro efecto, la lucha armada del PKK, se manifiesta en
contra de las leyes turcas, luchando por afirmar su identidad y la
reivindicación de los derechos culturales. Así, a pesar de todos los desmanes
cometidos por los turcos, la identidad kurda sigue sobreviviendo. Turquía ha
dejado en gran parte de esta población en el analfabetismo, como medida para
eliminar la cultura, así que está lengua es transmitida oralmente. Pero
también hacen que los valores se sigan manteniendo a través de la unión de
este pueblo y los ritos que realizan para conmemorar su historia.
El exilio que
sufrieron los kurdos por parte de Turquía, trajo consigo consecuencias
positivas, al permitir que muchos kurdos de Turquía descubrieran su historia y
viera por primera vez palabras escritas en su lengua, porque muchos de ellos se
empezaron a compartir legados y narraciones que los une como una sola
fuerza. Además, por su parte el PKK ha
ayudado para que los kurdos salgan del oscurantismo. Sin importar lo que un globo terráqueo diga, o
si los países no quieren ceder territorio, los kurdos siguen ahí, soñando
enseñando al mundo que son fuertes y que a pesar de todo el sufrimiento y
obstáculos por los que han pasado, su lengua sigue vive, su memoria fresa y su
lucha persiste.
|
miércoles, 24 de septiembre de 2014
23:45
Andrea Gil
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
RSS Feed
Twitter
0 comentarios:
Publicar un comentario