Al-Qaeda
intenta promover, acelerar o alterar el curso de acción de la política exterior
estadounidense y en otro extremo, intenta transformar las relaciones y/o la
estructura de poder imperantes en el sistema internacional (la hegemonía y la
unipolaridad norteamericanas) mediante una estrategia de equilibrio asimétrico,
sin que ello los lleve a derrumbar la lógica sistémica dominada por los estados.
Los
Estados Unidos han experimentado dos procesos característicos que son
recurrentes en una hegemonía imperial: en primer lugar, el descenso de sus
capacidades relativas de poder, haciéndolo incapaz de conseguir algunos
resultados políticos deseados. Y en segundo lugar, en tanto que una hegemonía
se enfrenta normalmente al ascenso de otros competidores.
Las hegemonías compelen a la búsqueda
del equilibrio. Ahora, si bien Al-Qaeda se circunscribe en esta misma lógica, eso
no quiere decir que sea el principal catalizador del eventual declive de la
hegemonía norteamericana y el ascenso del equilibrio mundial.
En
política internacional, una gran acumulación de poder conlleva desconfianza,
inestabilidad y temor por parte de otros estados que buscan necesariamente
equilibrarse para mejorar su situación.
El
uso racional de la violencia para avanzar en su objetivo político, fue
implementado por Al-Qaeda como una estrategia claramente diseñada contra “la
hegemonía geo-cultural de Estados Unidos”. Es claro que los ataques tienen un
objetivo geopolítico y tienen además, una concepción estratégica: al querer
eliminar a sus enemigos cercanos y lejanos, los ataques terroristas buscan
provocar una reacción violenta exagerada de los Estados Unidos y así incitar el
descontento popular de los musulmanes que llevaría eventualmente al
derrocamiento de los regímenes árabes, el desgaste militar y la quiebra
económica de los Estados Unidos.
Por
ejemplo, Al Qaeda ha implementado una táctica sofisticada de equilibrio
asimétrico (Una respuesta asimétrica consiste en una confrontación indirecta de
los menos poderosos frente a los más poderosos). Puede enflaquecer la hegemonía
norteamericana políticamente, en la medida en que intenta deslegitimar su
presencia en el mundo y también su economía.
Aquí se da cuenta del poder y la estrategia que tiene Al Qaeda para
derrocar todo un gobierno independientemente de qué tan poderoso sea.
Recurre a
los medios políticos porque para ellos será más efectivo controlar que recurrir
a la misma sociedad. Casi que controla países orientales con el fin
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20:08
Andrea Gil

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