La
primacía norteamericana, concentrada en grandes capacidades de poder duro y
blanco, puede canalizarse para atraer las mentes y corazones de las personas
para luchar contra el terrorismo y promover regímenes democráticos que haga más
seguro a su país y al mundo, ya sea frente a los terroristas, los estados
canallas o los poderes en ascenso. La hegemonía norteamericana es benevolente
simplemente porque es una hegemonía liberal.
Es cierto que Estados Unidos sigue
siendo una potencia hegemónica y, desde la década del 90, ha contado con
grandes capacidades de poder para actuar en el mundo de acuerdo a sus intereses
estratégicos, ampliando su alcance geográfico –en la OTAN, por ejemplo– y en la
implantación de una ideología liberal y globalizada que beneficiaría a sus
aliados, pero que también situaría más Estados en su órbita.
Quizás
un resultado favorable de la guerra global contra el terrorismo haya sido que
Al-Qaeda no represente una amenaza real a la seguridad internacional; pero esta
“guerra”, al mismo tiempo ha conllevado otro efecto inesperado para la elite de
la política exterior norteamericana: el uso de respuestas asimétricas por parte
de las grandes potencias emergentes.
Una
respuesta asimétrica consiste sencillamente en una confrontación indirecta de
los menos poderosos frente a los más poderosos. Algunos estados, como Irán y
Siria, promueven a los grupos radicales para desafiar la dominación israelí y
norteamericana en el Medio Oriente. La creciente intervención de Estados Unidos
en Asia Central, junto con el abatimiento de Bin Laden, ha llevado a deteriorar
las relaciones con Pakistán y a provocar un profundo anti-americanismo en ese
país.
Todo lo que acarrea el ámbito
político frente a Al Qaeda es esencial estudiarlo porque de este grupo se han disociado muchas corrientes políticas,
o más bien, se han dividido, además que ellos han puesto a la misma sociedad
contra lo que antes ellos seguían. Ahora países que tiene poder nuclear y poder
político con las masas, están siendo el nuevo poder y Al Qaeda les está
“ayudando” para que entre ellos unan sus fuerzas y estén en contra de un país
tan poderoso como es EE.UU., que probablemente en unos años estará en gran
ventaja en Asía central. De ahí, esos mismos países luego estarán en contra
entre ellos mismos.
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20:14
Andrea Gil

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